Cómo detectar una alteración de la flora vaginal

15 de Enero del 2026
Un desequilibrio en la microbiota íntima puede pasar desapercibido, pero tiene un gran impacto en la salud de la mujer. Aprende a identificarlo y a restaurarlo de forma respetuosa.

¿Sabías que más del 70% de las mujeres sufrirá alguna vez una infección vaginal relacionada con un desequilibrio de su microbiota vaginal? La alteración de la flora íntima es mucho más común de lo que se cree y puede influir en el confort diario, la salud inmunológica y hasta la vida sexual.

Diversos estudios publicados en el Women's Health Reports, sostienen que las infecciones vaginales recurrentes afectan al 5-8% de las mujeres en edad fértil, y la mayoría se relaciona con disbiosis vaginal. Este desequilibrio puede tener múltiples causas, y no siempre presenta síntomas claros al principio.
Comprender qué es la flora vaginal, qué la altera y cómo restaurarla es clave para prevenir molestias e infecciones de forma segura.

¿Qué es la flora vaginal?

La flora vaginal es el conjunto de microorganismos que habitan en la mucosa de la vagina. Está compuesta principalmente por bacterias beneficiosas, sobre todo del género Lactobacillus. Estas bacterias tienen un papel esencial: mantienen el pH ácido (entre 3.8 y 4.5), impiden el crecimiento de microorganismos patógenos y protegen las mucosas frente a infecciones.

Una flora vaginal saludable se traduce en mayor confort, mejor defensa inmunológica y menos riesgo de infecciones. Pero este equilibrio puede alterarse con facilidad.

¿Qué pasa cuando se altera la flora vaginal?

Cuando se rompe el equilibrio de la microbiota, disminuyen los lactobacilos y proliferan otros microorganismos como Candida o Gardnerella vaginalis, dando lugar a vaginosis bacterianas o candidiasis.

Causas comunes de la alteración en la flora vaginal

La alteración en la flora vaginal puede deberse a múltiples factores:

  • Cambios hormonales (menstruación, embarazo, menopausia).
  • Uso de antibióticos o anticonceptivos orales.
  • Estrés crónico.
  • Higiene excesiva o uso de productos agresivos.
  • Relaciones sexuales sin protección.
  • Ropa ajustada o de materiales sintéticos.

¿Cuáles son los síntomas de una flora íntima alterada?

Los síntomas varían de una mujer a otra, pero entre los más comunes se encuentran:

  • Flujo vaginal más abundante o con olor desagradable.
  • Picor o ardor en la zona íntima.
  • Sensación de sequedad o irritación.
  • Dolor o molestias al mantener relaciones sexuales.
  • Mayor frecuencia de infecciones vaginales.

En algunos casos, la disbiosis vaginal puede ser silenciosa y solo detectarse cuando hay infecciones recurrentes o dificultad para concebir.

¿Cómo saber si tienes bacterias en las partes íntimas?

La presencia de bacterias no siempre indica un problema: la mayoría son beneficiosas. Sin embargo, si se detectan bacterias como E. coli, Gardnerella o Mycoplasma en una citología o cultivo, y hay síntomas asociados, podría tratarse de una alteración de la flora vaginal.

Los ginecólogos suelen recurrir a exámenes como el pH vaginal, cultivo de flujo o test de microbiota para confirmar un diagnóstico. Pero una buena observación de los síntomas puede ser el primer paso para detectar un desequilibrio.

Es hora de restaurar la flora vaginal, ¿por dónde empezar?

Cada vez más mujeres optan por enfoques integrativos para cuidar su salud íntima. Una combinación de probióticos, vitaminas y activos naturales puede ser una solución para restaurar la microbiota y prevenir recurrencias.

Un ejemplo de ello es el complemento oral DONNAplus Flora Íntima Inmuno. Combina probióticos de origen vaginal como Lactobacillus crispatus, L. rhamnosus, L. gasseri, L. jensenii y la cepa registrada por Laboratorios Ordesa Lactobacillus paracasei ORD998; junto con fibras prebióticas (inulina y fructooligosacáridos) y vitaminas A, B6, B12 y biotina, ayudando a:

  • La vitamina A, B6 y la B12 contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
  • La vitamina A, la Riboflavina, la Niacina y la Biotina contribuyen al mantenimiento de las mucosas en condiciones normales.
  • La vitamina B2, B6 y la B12 ayudan a disminuir el cansancio y la fatiga.

Es apto para embarazadas y mujeres lactantes, no contiene lactosa y es adecuado en casos de alimentación vegana.

En casos de infecciones activas o molestias iniciales, DONNAplus SilverActive es un producto sanitario en cápsulas vaginales que combina:

  • TIAB®: micropartículas de plata y dióxido de titanio, con efecto antiséptico y protector.
  • Ácido hialurónico: repara e hidrata la mucosa.
  • Aloe vera: calma y favorece la regeneración.

Se puede utilizar como coadyuvante en infecciones como candidiasis, verrugas genitales o vaginosis.

Prevención y autocuidado: Hábitos clave que debes tener en cuenta

Además de recurrir a soluciones como las citadas anteriormente, adoptar hábitos saludables y evitar aquellos que son tóxicos es fundamental:

Alimentación que favorece la salud vaginal

La dieta influye directamente en la microbiota, incluyendo la vaginal. Para mantenerla en equilibrio, se recomienda:

  • Incluir alimentos ricos en fibra prebiótica, como alcachofas, espárragos, plátanos, cebolla y ajo.
  • Priorizar el consumo de probióticos naturales, presentes en yogur natural sin azúcar, kéfir, chucrut o kombucha.
  • Aumentar el consumo de verduras, frutas y alimentos ricos en antioxidantes, que ayudan a reducir la inflamación y protegen las mucosas.
  • Ingerir fuentes de omega-3 (pescado azul, semillas de lino o chía) que apoyan el sistema inmunológico y la salud de las mucosas.

Alimentos que conviene evitar

Por el contrario, hay ciertos alimentos que conviene limitar o evitar si se busca preservar una flora íntima sana:

  • Azúcares refinados: fomentan el crecimiento de hongos como Candida albicans.
  • Harinas blancas y ultraprocesados: alteran la microbiota intestinal y vaginal.
  • Alcohol en exceso: puede modificar el pH vaginal e interferir con la respuesta inmune.
  • Alimentos con aditivos artificiales y conservantes, que pueden tener un impacto negativo sobre el equilibrio microbiano.

Evitar hábitos tóxicos

Ciertos hábitos de vida afectan directamente al sistema inmunológico y a la microbiota. Para cuidar la flora íntima, se debe evitar:

  • Tabaco: altera la vascularización y reduce la calidad de las mucosas.
  • Alcohol en exceso: debilita la inmunidad y afecta al pH vaginal.
  • Estrés crónico: eleva los niveles de cortisol y favorece los desequilibrios microbianos.
  • Sedentarismo: afecta negativamente a la circulación y al sistema linfático.
  • Automedicación con antibióticos o antifúngicos: altera gravemente el equilibrio de la microbiota vaginal y digestiva.

La salud vaginal es reflejo del equilibrio del cuerpo y merece una atención integral. Además se recomienda usar ropa interior de algodón, mantener una buena hidratación, realizar visitas ginecológicas periódicas, usar preservativo si hay cambio frecuente de pareja y evitar duchas vaginales innecesarias.

Restaurar el equilibrio, recuperar el bienestar

La alteración de la flora vaginal puede afectar la salud física y emocional, pero existen soluciones que ayudan a revertirla. Productos como DONNAplus Flora Íntima Inmuno ayudan a prevenir y restaurar el equilibrio desde el interior, mientras que SilverActive actúa directamente en los casos de alteración.
Cuidar la microbiota íntima es un acto de autocuidado profundo. Escuchar al cuerpo, respetar sus ciclos y buscar soluciones son pasos hacia una vida íntima más saludable y plena.

 


REFERENCIAS

Preguntas frecuentes sobre alteraciones de la flora vaginal

¿Puedo tener la flora vaginal alterada sin notar síntomas?

Sí. En muchas mujeres, la alteración de la flora vaginal puede desarrollarse de forma silenciosa. Aunque no haya síntomas evidentes como picor o flujo anormal, la microbiota puede estar desequilibrada, especialmente después de tomar antibióticos, vivir un periodo de estrés o sufrir cambios hormonales. Por eso, cuidar la flora íntima de forma preventiva es una buena estrategia de salud.

¿Es recomendable usar óvulos o probióticos tras una infección?

Sí, tras una infección vaginal (como candidiasis o vaginosis), puede ser muy útil restaurar la flora con probióticos vaginales u orales. Ayudan a recolonizar el ecosistema íntimo con bacterias beneficiosas y previenen recurrencias. También es recomendable utilizar productos calmantes y regeneradores como DONNAplus SilverActive durante el proceso de recuperación.

¿El uso de copa menstrual o tampones puede afectar la flora?

Sí, ciertos dispositivos como tampones o la copa menstrual pueden alterar temporalmente el pH vaginal si se mantienen mucho tiempo o no se higienizan correctamente. Aunque no son perjudiciales en sí mismos, es importante usarlos con una higiene adecuada y no prolongar su uso más del tiempo indicado.

¿Cómo influye la menopausia en la microbiota vaginal?

Durante la menopausia, los niveles de estrógenos disminuyen, lo que puede reducir la presencia de lactobacilos y aumentar la sequedad vaginal. Esto facilita la disbiosis y la aparición de molestias o infecciones. En esta etapa, es especialmente importante el uso de probióticos específicos y productos regeneradores que hidraten y equilibren la flora íntima.

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