Las infecciones vaginales más comunes: causas y síntomas

4 de Septiembre del 2023

Las infecciones vaginales son uno de los motivos más frecuentes de consulta al ginecólogo. Independientemente de la edad y el mantener o no relaciones sexuales, casi todas las mujeres las hemos sufrido alguna vez. Y, aunque no estén consideradas como patologías graves, afectan al bienestar cotidiano, sobre todo cuando se dan varios brotes en un corto espacio de tiempo.

En este artículo te explicamos  cuáles son las infecciones vaginales más comunes, las diversas causas que las provocan y los síntomas que las acompañan.

Qué son las infecciones vaginales y cuáles son las causas más comunes que las provocan

Las infecciones vaginales aparecen cuando se produce una alteración de las óptimas condiciones fisiológicas de la vagina. 

La vagina forma parte del aparato genital femenino y es el canal muscular que conecta el útero con el exterior. Su parte interna está recubierta por una fina membrana mucosa que mantiene la acidez y la humedad adecuadas para protegerla de posibles patógenos.

En la vagina vive un conjunto de microorganismos que forman la flora o microbiota vaginal, que juega un papel clave en el mantenimiento de la salud de esta zona íntima.

La microbiota vaginal cumple diversas funciones para proteger la mucosa:

  • Se adhiere al epitelio, la capa más externa de la mucosa, bloqueando el asentamiento de microorganismos patógenos.
  • Produce compuestos antimicrobianos.
  • Se coagrega a los patógenos ya adheridos formando una segunda capa y potenciando el efecto microbicida.

La flora íntima o microbiota vaginal está integrada por quince especies diferentes de bacterias. Entre éstas destacan los Lactobacillus, las más frecuentes e importantes ya que son fundamentales para mantener el equilibrio de la zona, el pH adecuado y una correcta lubricación.

La composición de la microbiota vaginal es dinámica y puede variar en función de los distintos estados hormonales a lo largo de la vida reproductiva de cada mujer. Son varios los factores internos y externos que pueden causar un desequilibrio en su constitución produciendo una disbiosis o alteración de la flora íntima que se caracteriza por una baja presencia de Lactobacillus y un sobrecrecimiento de bacterias anaerobias que se convierten en dominantes.

Los principales factores que afectan a la composición de la microbiota vaginal son:

  • La edad de la mujer. La flora sufre un deterioro a lo largo de los años y, especialmente, durante la menopausia y la postmenopausia.
  • Las diferentes fases del ciclo menstrual causan variaciones en las hormonas y el pH
  • El uso de algunos anticonceptivos.
  • La actividad sexual. El pH puede verse afectado por un semen con un grado de acidez menor al de la vagina.
  • Hábitos higiénicos inadecuados.
  • Toma excesiva o incorrecta de medicamentos antibióticos.
  • Una dieta demasiado rica en azúcares o en hidratos de carbono favorece el crecimiento de bacterias patógenas en el tracto intestinal y urinario.
  • El uso de ropa demasiado ceñida o de tejidos no transpirables irritan el área de la vagina.

Síntomas más habituales 

Aunque cada tipo de infección vaginal tiene sus propias características, como veremos en el siguiente punto, los síntomas más habituales que se producen cuando el equilibrio de la microbiota vaginal se altera son los siguientes:

  • Ardor y picazón
  • Enrojecimiento e inflamación de la zona
  • Cambio en la consistencia, color u olor del flujo vaginal
  • Molestias al mantener relaciones sexuales

Uno o más de estos síntomas son indicativos de una posible infección vaginal y, ante la aparición de cualquiera de ellos, es recomendable consultar al ginecólogo.

Infecciones vaginales más comunes

Tipos de infecciones más comunes. Causas y síntomas

A continuación, te detallamos los tipos de infecciones vaginales más comunes, sus causas y los síntomas más habituales de cada una de ellas.

Clamidiasis

Esta infección vaginal se transmite por vía sexual y el organismo causante es la bacteria Chlamydia trachomatisEn ocasiones es asintomática, por lo que es importante tratarla en cuanto se detecta para evitar daños en el cuello del útero. 

Los síntomas habituales son flujo más blanquecino y con un olor diferente al habitual, dolor en la parte baja del abdomen y la vagina y sangrado durante las relaciones sexuales. 

Candidiasis

Es una de las infecciones vaginales más habituales. La causa es la levadura Candida Albicans, presente de manera natural en nuestro organismo. En ocasiones, se reproduce de manera excesiva aumentando su presencia en la microbiota vaginal y cambiando el grado de acidez adecuado. 

La pérdida del equilibrio entre los diversos componentes de la flora vaginal puede darse por motivos diversos como la toma de antibióticos de amplio espectro, las variaciones hormonales o una bajada de las defensas inmunológicas.

El flujo vaginal tiene un aspecto blanquecino y espeso y los síntomas son irritación, ardor y picor en la zona de la vulva, sobre todo al mantener relaciones sexuales

Vaginosis bacteriana

La bacteria gardnerella vaginalis es la causa más común de esta infección. Presente de manera normal en la vagina, el desequilibrio de la microbiota vaginal provoca un crecimiento excesivo de esta bacteria. 

Los síntomas característicos son un flujo abundante de color entre blanquecino y amarillento y con un olor intenso, picor y molestias incluso al orinar.

Algunos motivos que influyen en el desequilibrio bacteriano de la flora vaginal son el uso de dispositivos intrauterinos o sufrir alguna enfermedad de transmisión sexual. 

Vaginitis tricomoniasis

La inflamación de la vagina está causada por un parásito, denominado Trichomona vaginalis, que no forma parte de la microbiota de la zona. Se transmite durante la relación sexual y se diagnostica de forma fácil. 

Los síntomas que la caracterizan es la presencia de un flujo de color amarillo verdoso con un olor intenso, picazón y dolor al orinar.

Vaginitis viral 

La inflamación de la vagina o vaginitis también puede ser causada por un virus, como el Herpes Simple (VHS) o el Papiloma Humano (HPV), normalmente a través de un contacto sexual. 

Los síntomas son dolor y lesiones genitales.

Infecciones vaginales recidivantes

Hablamos de recidiva cuando la infección o inflamación reaparece cuatro o más veces por año. Las recidivas de las infecciones vaginales pueden afectar mucho a la calidad de vida de una mujer y es importante tratarlas a tiempo.

Para ello se hace necesario recuperar y cuidar el equilibrio de la microbiota vaginal y, en caso de haber padecido una infección vaginal, aislar la zona y limitar la proliferación bacteriana.

¿Se pueden prevenir las infecciones vaginales?

Sí. Las infecciones vaginales pueden prevenirse adoptando algunas medidas como las que te mencionamos a continuación:

  • Mantén hábitos de higiene adecuados para tu zona genital. 
  • Evita las duchas vaginales.
  • Durante la menstruación, utiliza compresas de manera habitual.
  • No uses frecuentemente ropa demasiado ceñida.
  • Sigue una dieta equilibrada sin demasiados hidratos de carbono.
  • Toma alimentos ricos en probióticos.
  • Hidrátate adecuadamente.
  • Acude regularmente al ginecólogo.
  • Evita las relaciones sexuales de riesgo.
  • Utiliza en tu día a día ropa interior de algodón.

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¿Cómo se tratan?

Si tienes algunos de los síntomas que hemos mencionado y sospechas que puedes sufrir una infección vaginal, debes acudir a tu ginecólogo. El profesional valorará los signos clínicos y prescribirá las pruebas necesarias para dar el diagnóstico.

En función del tipo de infección, recetará los fármacos más adecuados: antibióticos, antimicóticos, en crema o gel vaginal o bien en comprimidos orales, o complementos alimenticios ricos en lactobacilos para restablecer el equilibrio de la flora vaginal.

Ante cualquier síntoma, no dudes en acudir a un profesional médico y evita automedicarte.


REFERENCIAS

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