Necesidades de yodo en el embarazo

El yodo es un mineral imprescindible para nuestro cuerpo. Se encuentra en gran parte en la glándula tiroides, ya que es un constituyente esencial de las hormonas tiroideas, que regulan la temperatura corporal, el metabolismo energético, el crecimiento, la función muscular y nerviosa.

En cada etapa de la vida se requieren diferentes cantidades de yodo, si bien es vital su consumo en el embarazo y la lactancia. Tanto es así que la OMS y la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia recomiendan tomar un suplemento diario de yodo.

Alimentos ricos en yodo

Los alimentos más ricos en yodo son los de origen marino: pescados, mariscos y algas. Por ello debemos incorporar más cantidad a nuestra dieta habitual.

En verduras, carnes y huevos, el contenido de yodo es variable y depende del tipo de suelo, el abono utilizado y las técnicas de manipulación y preparación.

Problemas derivados de la falta o el exceso de yodo

  • La deficiencia de yodo reduce la síntesis de las hormonas tiroideas lo que afecta al metabolismo de todas las células del cuerpo.
  • Si la falta se da durante mucho tiempo, se puede producir una hipertrofia de la glándula tiroides, más conocida como bocio.
  • Si la deficiencia se da durante el embarazo, puede alterar el desarrollo fetal provocando, en situaciones extremas, un importante retraso irreversible en el desarrollo físico y mental.
  • Un exceso de yodo puede provocar hipertiroidismo, ansiedad y de nuevo también bocio, por lo que la situación ideal es que el consumo de yodo sea el adecuado, evitando excesos y deficiencias.
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